Llegar al meollo (medulla) del asunto

Esta semana me han dicho que me cuestiono demasiadas cosas, pero lo que yo pienso es que me gusta siempre llegar al fondo del asunto. Si las cosas tienen una razón me gusta saberla. Una vez una profesora me dijo que sobre las grandes preguntas de la vida se puede saber el "cómo" pero no el "porqué" y es una gran verdad. 

De momento me conformo con encontrar el porqué de las pequeñas cosas, por ejemplo de las frases que de pequeña me cansé de escuchar de boca de mis padres.

A buenas horas mangas verdes

Esta semana "el Ministerio del Tiempo" hacía un guiño en su guión para explicar a los incultos como yo cuál es el origen de esta expresión tan utilizada. Quise sorprender a mis compañeros de trabajo, que a pesar de ser teleadictos como yo no disfrutan de esta serie, pero no pude con Maitane que estaba al tanto del motivo de esta expresión tan castiza. 

Para obtener una explicación tenemos que viajar como si lo hiciéramos a través de una de las puertas del Ministerio al siglo XVII. La Santa Hermandad fue creada por los Reyes Católicos para vigilar los caminos y los pueblos y su uniforme estaba compuesto por una casaca de mangas verdes. 
Miembro de la Santa Hermandad
La verdad es que estos oficiales llegaban siempre tarde a los sitios (el ladrón ya había huido, los malhechores ya disfrutaban de su botín en alguna cantina...), por eso se les recriminaba su tardanza con la frase ¡A buenas horas mangas verdes!

Por si las moscas

Quizá es por esa cotidiana costumbre de tapar la comida recién hecha "por si las moscas", es decir, para que no la toquen las moscas.

Hay historiadores que dicen que se debe a que las tropas de Felipe II de Borgoña arrasaron Girona en el s.XIII. Cuando llegaron a la tumba de San Narciso con el objetivo de profanar su tumba se encontraron con millones de moscas que se dice contagiaron la peste a los que allí estaban. De ahí que se utilice esta expresión como sinónimo de "por si acaso". 

Quinto pino

Esta expresión me invita a hacerle un guiño a mi hermana (ella sabe por qué).

El origen de esta expresión está en Madrid. Felipe V durante su reinado (siglo XVIII) mandó construir una de las arterias principales de la ciudad y además plantar 5 pinos [que pena no poder usar el verbo "arbolar"]. 
Paseo del Prado (Madrid)
El primero de ellos estaba al comienzo del Paseo del Prado y el último cerca de lo que hoy es Nuevos Ministerios. La gente de la época utilizaba "el quinto pinto" como punto de encuentro. 

Se consideraba un lugar lejano ya que era utilizado por las parejas para encontrarse y no ser visto por las miradas curiosas. 

¿Tenéis alguna frase más? Os invito a que me las comentéis y aprendamos juntos el porqué de las cosas.

@Ohihane

Comentarios

  1. Después de muchos años escuchando y usando "no mezcles churras con merinas" y sin entender el porqué de la expresión, cayó en mis manos el fragmento de un documental en el que descubrí, para mi sorpresa, que ambas eran nada menos que ¡ovejas!, de raza y genética diferente.
    Adjunto enlace por si a alguien le interesa: http://www.xatakaciencia.com/biologia/churras-y-merinas

    También me sorprendió leer sobre el origen de la palabra "gilipollas". Al parecer, un señor llamado Gil tenía varias hijas en edad casadera, así que se prodigaba con sus hijas en todas las fiestas sociales con el único propósito de "colocarlas". Tanto se prodigó el buen hombre que en sus últimas apariciones los invitados decían "ya está aquí Gil y pollas". Y de ahí ha derivado a Gilipollas.
    Adjunto enlace, a pesar de que google está al alcance de todos.
    http://www.abc.es/tecnologia/redes/20140701/abci-etimologia-origen-palabra-gilipollas-201407010941.html

    ResponderEliminar
  2. Por cierto, estoy totalmente de acuerdo contigo en el primer párrafo. No en la parte que dices que te preguntas demasiadas cosas, sino en lo que sigue. Yo más bien creo que ese perfil es típico en personas inquisitivas con una curiosidad mordaz.
    Con nosotras se rompió el molde :D

    ResponderEliminar
  3. Lo de las churras y las merinas lo conocía, pero con lo de Gilipollas me has pillado.
    Y nunca os habéis preguntado qué hay entre Pinto y Valdemoro, pues además de 7.5 km. se dice que hay 42 mojones (como sinónimo de hitos o postes) que mandó poner el Rey Fernando III para determinar que Pinto pertenecía a Madrid y Valdemoro a Segovia. Entonces cuándo a alguien le preguntaban dónde estaba, contestaba "entre Pinto y Valdemoro".

    ¿Alguien da más?

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Enfermeras en el Gueto de Varsovia

Mi entalpía personal

Mi entropía personal