Marie Curie y los rayos "incógnita"

Recuerdo el día que oí por primera vez el nombre de Marie Curie, fue viendo "Los inventores". 

Esta científica polaca ha sido una de la mujeres más importantes e influyentes del siglo XX por sus investigaciones sobre la radiactividad. Y por estos estudios precisamente recibió dos premios Nobel, uno en Física y otro en Química. A pesar de haber sido nacionalizada francesa siempre llevó a su país de origen en el corazón, por ello cuando descubrió un nuevo elemento químico lo llamó Polonio. Marie Curie moriría a los 66 años de edad seguramente por problemas de salud derivados de la exposición a la radiación ionizante durante su vida. 
Marie Curie (1867-1934)
En periodos de guerra y sobre todo durante el siglo XX se han producido los mayores avances de la Medicina. Durante la Primera Guerra Mundial, Marie Curie se encontraba en París trabajando en el Instituto del Radio (después pasaría a llamarse Instituto Curie) que fue creado por el Instituto Pasteur y al Universidad de París. Por aquel entonces su marido el también galardonado con un Nobel, Pierre Curie, había fallecido atropellado por un coche de caballos. 

En los peores tiempos del país ella no se quedó esperando a que los hombres volvieran vivos o muertos del frente, sino que se involucró en el conflicto bélico de una manera que cambiaría la historia de la medicina militar. Los rayos X (llamados así por la incógnita que produjo su descubrimiento) podían salvar vidas en el frente de batalla ayudando a localizar la metralla, los proyectiles... 

La idea de Marie Curie fue brillante. Con la ayuda de la Asociación de Mujeres francesa y la Cruz Roja, montó un equipo de rayos X en un coche Renault y comenzó a viajar por los hospitales de campaña realizando radiografías que ayudaban a los cirujanos a intervenir de una forma más segura las lesiones de los soldados franceses. Tanto fue el éxito de la científica, que al finalizar la guerra ya se movían por las carreteras del país 20 "ambulancias radiológicas" que pasaron a llamarse petit curie

Ambulancia radiológica o petit curie
A Marie pocas cosas le hacían falta, si no tenía chófer para llevar el vehículo, ella se encargaba, de hecho fue un de las primeras mujeres francesas en obtener el carné de conducir. Estaba tan segura de la importancia de su trabajo que animó a su hija Irène a que le ayudara. De hecho su hija también ganaría un premio Nobel en 1935 por estudios relacionados con la física nuclear. 

Estas historias me hacen pensar que yo también puedo ser una mujer que cambie la Historia, por lo menos la que acontezca en mi mundo de filigranas.

@Ohihane

Comentarios

Entradas populares de este blog

Enfermeras en el Gueto de Varsovia

Mi entalpía personal

Iridiología, otra pseudociencia