Carlos de Austria, "el rarito"

Si hay algo que he podido aprender esta semana es que nuestro principal enemigo somos nosotros mismos, y en el caso de Carlos de Austria esta premisa nos sirve para entender porqué no llegó a ser Rey. 

Carlos de Austria fue el primogénito de Felipe II es decir, nieto del emperador Carlos I y biznieto de Juana la Loca y Felipe el Hermoso. Él ostentó el título de Príncipe de Asturias porque era el heredero al trono de España, que por aquel entonces no estaba acotada por el Cantábrico y el estrecho sino que se extendía por medio mundo. 
Carlos de Austria (1545 – 1568)
Carlos era hijo de Felipe II y María Manuela de Portugal que eran muy primos. Huérfano desde los cuatro días de vida, Carlos quedó al cuidado de la Corte y tuvo una niñez colmada de mimos. Desde pequeño ya era regañado por comportamientos que según los cortesanos tenían un tinte un tanto sádico como arrancar los ojos a los caballos de la corte o quemar animales vivos. 

Como heredero al trono fue educado en las mejores universidades pero no mostró grandes dotes para el estudio. Esta escasez de virtudes intelectuales iba acompañada de un físico desgraciado ya que tenía un estado de salud débil, la columna encorvada y además tras golpearse la cabeza en una caída se le practicó una trepanación que solamente empeoraría su carácter excéntrico. 

Ante su comportamiento y la opinión de todos de su incapacidad para dirigir el imperio, fue confinado en su habitación donde falleció no se sabe muy bien si por inanición (anunció una huelga de hambre para acabar con su vida) o porque fue asesinado. Hay que añadir que el Duque de Alba (uno de mis personajes históricos preferidos) estaba metido en este extraño asunto del confinamiento ya que el príncipe había intentado quitarle la vida y había sido testigo además de cómo Carlos tiró a un paje por la ventana por un comportamiento que no le gustó. 

Por tanto la línea sucesoria coge curva y termina siendo rey Felipe III con quien España alcanzaría su máximo esplendor. 

@Ohihane

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