No estés en la sombra

¿En qué párrafo de qué capítulo de qué temario de qué asignatura de la carrera universitaria de Grado de Enfermería nos enseñan a seguir a los médicos, darles la razón en todo, anticiparnos a sus órdenes, en definitiva a estar a su sombra?

El primer día que te cruzas con un médico es el día en qué decides qué tipo de trato vas a tener con "ellos". Si el sujeto en cuestión ha nacido en tu misma década puedes estar tranquila. Si por el contrario es preconstitucional, entonces ya puedes empezar a pensar cómo vas a dirigirte a él: Ilustrísimo, excelentísimo señor, señoría... hay para elegir.  

Pero ahí te ves, el primer día tratando de contentar a un tipo que para ti es el Dr. García y tú para él "la enfermera". Mucha suerte tendrás si te llama por tu nombre. Me hubiera dado un tortazo el día que salieron por mi boca las palabras: "Dr. voy a la cafetería, ¿quiere que le traiga un café?". Pero ¿eres tonta o qué?.

Claro, como todo en esta vida, este asunto son dos caras en una misma moneda. Seguramente su excenlentísimo señor doctor cuando va hacia la consulta desea trabajar toda la mañana con una persona sonriente, entusiasta, motivada, amable e inteligente, pero en muchas ocasiones la realidad es otra. Porque no soy yo una corporativista alocada que defiende a mi sector por encima de todas las cosas.

El llamado Rol de Enfermería hasta hace bien poco ha consistido en obedecer, seguir, escuchar sin opinar... pero unas señoras cuyo nombre sólo recordaré en fechas próximas a oposiciones de empleo público, decidieron definir cuál es el rol de la enfermera, determinar cuáles son sus funciones y hacer de esta profesión algo más que ser una secretaria/minimédico/ayudante.

Hoy es un buen día para recordar que nosotras también escribimos la historia.

Las batallas que enfrentaron las enfermeras de la Primera Guerra Mundial


"Durante la Primera Guerra Mundial la enfermería fue un trabajo agotador, muchas veces peligroso, y las voluntarias que lo llevaron a cabo enfrentaron de forma directa el horror de los combates. Algunas de ellas pagaron un precio muy alto".

@Ohihane

Comentarios

  1. Dado que hoy te percibo combativa, permíteme que te sugiera un libro que me recomendó la misma doctora que me descubrió a Elizabeth Kübler-Ross: "La ridícula idea de no volver a verte", de Rosa Montero.
    La autora establece un paralelismo entre algunos sucesos traumáticos de su vida (un duelo) y la vida de Maria Salomea Skłodowska, ganadora de sendos premios Nobel (en física en el año 1903 y en química en 1911), más conocida por el mundo como madame Marie Curie.
    Su historia es terriblemente inspiradora y refleja el carácter duro y tenaz de esta mujer asombrosa.
    Espero que disfrutes de su lectura.

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  2. Ya sabes que todas tus sugerencias son siempre apuntadas en mi lista de "lecturas bien recomendadas"

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