¿Qué gano olvidando?

Recordar es volver a pasar por el corazón. Re (de nuevo) y cordis (corazón). 

¿Por qué recordamos? Cada día, los pequeños detalles nos evocan momentos del pasado, que a veces son buenos y otras no tanto. El 'colacao' de las mañanas, los besos de mariposa, taparse hasta las orejas, pompas en el aire que explotan por sorpresa... 

La Revista Nature Neurosciencie publicó un artículo que decía que el recuerdo de algo concreto provoca el olvido de un recuerdo similar pero negativo, como si el hecho de recordar tuviera un doble sentido. Recordar y olvidar al mismo tiempo. 

Pero hay recuerdos que siguen tatuados en la piel y quizá sea mejor aceptar que aunque uno ponga todo de su parte para poder dormir, esos recuerdos volverán a aparecer una y otra vez perturbando el descanso. Sin embargo, a pesar del miedo queremos seguir construyendo recuerdos porque es a lo único que  podremos recurrir cuando falten latidos. 

Y da igual que tengamos que volver a escribir nuestra historia desde cero, da igual que el mundo explote y que nada sea como antes, podemos volver a vivir aquello, podemos volver a sentir aquello, podemos hacerlo siempre que queramos, podemos recordar. Y es que, ¿qué ganamos olvidando? 


Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy. 
El río anuda al mar su lamento obstinado. 

Abandonado como los muelles en el alba. 
Es la hora de partir, oh abandonado! 

Sobre mi corazón llueven frías corolas. 
¡Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos! 

En ti se acumularon las guerras y los vuelos. 
De ti alzaron las alas los pájaros del canto. 

[...]

Pablo Neruda 
20 poemas de amor y una canción desesperada

P.D Quiero que sigas en mi vida aunque sea en el recuerdo. 

@Ohihane 

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