Sierra de Leire y su viento de colores

Arangoiti (1.353m). Cuando he empezado la ascensión no sabía cuál era el destino de ese camino pedregoso señalizado por hitos y protegido del sol por viejas encinas que en ocasiones guardan tesoros increíbles.

Con el único sonido de unos pájaros a los que no podré poner nombre y de mi respiración comenzaba una batalla personal, una lucha contra el "no voy poder" animada por "solo quedan 15 minuticos". Primera parada señalizada por los buitres que sobrevolaban sobre mi cabeza encogiéndome el corazón al oír su aleteo. Un montón de piedras a modo de escultura mostraban el camino, ese que parece que nunca tendrá final pero que señalan los rincones más preciosos de la sierra. 
Pantano de Yesa y Monasterio de Leire [Fotografía: @Ohihane]
En su ladera el Monasterio de Leire donde descansan los reyes de Pamplona y desde sus miradores el espectacular azul del pantano de Yesa reflejo del cielo que crees que podrás tocar tras el esfuerzo. Por la otra cara la Foz de Arbayun, una grieta en la tierra que esconde noches de estrellas. 
Foz de Arbayun [Fotografía: Gurutzi A.]
La cima nada atractiva debido a unas antenas ofrece unas vistas de 360º que han hecho que mis lágrimas se asomen con intención de mojar mis frías mejillas. 

El descenso dedicado a encontrarme con quienes allí habitan, que me saludan al pasar y se esconden tras la vegetación de este bosque mediterráneo. 

Y unas baladas italianas ponen banda sonora a un día perfecto.

Agur Leire! 

@Ohihane

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