Quererme

Me he pasado media vida queriendo ser quien no era, intentado agradar a los demás y sin preocuparme por agradarme a mí misma, haciendo verdaderos esfuerzos por ser perfecta. No lo soy, y me da igual. El desengaño me ha servido como la mejor de la medicinas. Nadie me va a querer con tanta fuerza como puedo llegar a quererme yo a mí misma y es difícil aceptarlo.

En la mayoría de las ocasiones valoro mejor las cualidades de los demás que las mías o expongo mis virtudes buscando el piropo de alguien cuando en realidad no necesito el aplauso de nadie, es una cuestión de falta de confianza y seguro que de eso venden en algún lugar.

Ahora me muevo en un optimismo moderado, me cuido y me mimo porque pienso que cuando todo falle, cuando lo inevitable me atropelle me necesitaré y entonces me tendré a mí misma. Y será suficiente, lo sé. 

La realidad, mi realidad, la puedo modificar en cualquier momento, solamente tengo que moldear mis pensamientos hasta conseguir que mis experiencias y mi 'yo' no parezcan tan terribles. Quedarse en una actitud contemplativa no será efectivo, y quizá haya que vivir la sinrazón, la tristeza y la locura, la ansiedad y la desesperación para hacerse fuerte.

Quererse a uno mismo supone aceptarse y eso puede parecer fácil pero no lo es. Quiero pensar que cuando yo pueda quererme sentiré cómo me quieren los demás. 

Soy ácida, algo mordaz quizá, pero también generosa y sacrificada (sacrificio entendido como una virtud), algo histriónica lo reconozco, miedosa y con pensamientos seculares sobre lo que debe y tiene que ser. 

@Ohihane






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