Liédena tuvo una mona

La foz de Lumbier tiene otra perspectiva, hasta ahora desconocida para mí, desde Liédena. Este municipio de 300 habitantes cercano a Sangüesa atestigua el paso de los romanos por esa zona con los restos de una villa romana de más 2000 años de antigüedad. Restos de mosaicos y termas que se pudieron disfrutar hasta el siglo IV cuando seguramente el asentamiento fue destruido en alguna contienda.

Paseo por sus calles respirando lo que parece el polvo de una cantera cercana que seguramente supondrá una nueva foz no lejos de la natural. Y desde la Iglesia de Santa María de la Asunción creo proteger el pueblo. En sus muros se puede ver el paso de los siglos, con reformas y ampliaciones. Un pórtico moderno bordea el lateral hasta una pila que sirve de señal donde colocarse a obtener la mejor panorámica de los campos que rodean el pueblo, y por donde podrían venir los atacantes. 
Pórtico de la Parroquia de Santa María de la Asunción de Liédena, Navarra [Fotografía: Oihane]
Dentro admiro un templo humilde presidido por un retablo gótico acompañado de un crucifijo muy bien iluminado. Me detengo ante el cuarto de la mona. Cuentan los lugareños que en esa iglesia estuvo viviendo una mona que regalaron los habitantes de Sangüesa a este municipio y ellos a cambio un secretario incompetente. 
Interior de la Parroquia de Santa María de la Asunción de Liédena, Navarra [Fotografía: Oihane]
Continuo mi visita por cuestas y calles empedradas que aún recuerdan el rugir de la afición con los goles del Club Deportivo Aurrera. Y si oigo una sirena tengo que echar a correr colina arriba por si el agua del Embalse de Yesa llega a mojarme los pies. 

Y tanto viento ¿de dónde viene? ¿O es el cierzo?

Próximo destino ¿Tudela?

@Ohihane

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