¡Menos humos!

En 1493 Rodrigo de Jerez fue encarcelado por la Inquisición española porque se le había visto en Ayamonte realizando actos de brujería. Lo que hacía Rodrigo de Jerez era fumar y la Iglesia consideró que "sólo el diablo podía dar a un hombre el poder de sacar humo por la boca". Se considera que este marinero, compañero de Cristóbal Colón, fue el primer europeo en fumar.
Rodrigo de Jerez observó que "los indígenas utilizaban una hierba seca que al quemarla producía un sahumerio de grato aroma y que al ser inhalado producía un efecto placentero casi de emborrachados" 
Cuando los primeros "colonos" llegaron a América vieron como, durante las ceremonias, los aborígenes aspiraban humo en unos rollos formados por hojas que encendían por un extremo. Lo que al principio se consideró un acto propio de salvajes finalmente se fue extendiendo gracias a personas como Fray Ramón Pane (de origen catalán nacido en el siglo XV) quien en 1497 envió un informe detallando las virtudes medicinales del tabaco a los Reyes Católicos. 

Por orden de Felipe II se plantaron unas semillas de tabaco a las afueras de Toledo en una zona de cultivo llamada "los Cigarrales" ya que allí solía haber plagas de cigarras, de ahí que algunos relacionen el nombre de "cigarro" con estas fincas. Años después los cultivos de tabaco se fueron popularizando en Cuba y en menos de un siglo su consumo se propagó por Europa, Asia y el norte de África.

En el siglo XVI el tabaco se puso de moda ya que el rey de Francia, Francisco II, decidió que su hermana Margarita de Valois, se casara con el heredero de Portugal y mandaron a Jean Nicot (1530-1600) a la Corte portuguesa en misión diplomática. De aquel viaje no salió una boda pero sí el cultivo de plantas de tabaco que curaron las migrañas a Catalina de Médicis, reina regente de Francia. Carlos Linneo (botánico, 1707-1778) introdujo en su clasificación botánica la denominación de Nicotina en honor a Jean Nicot. 

Con la llegada de la revolución industrial el tabaco llegó a todas las clases sociales. Philip Morris (1835-1873) comenzó a vender cigarrillos hechos a manos en una empresa familiar. Durante el siglo XX  este hábito se fue extendiendo por Estados Unidos y por Europa. Tras la I Guerra Mundial el tabaquismo se propagó con rapidez y su consumo se fue normalizando e incluso, la Cruz Roja distribuía cigarros a los combatientes en las trincheras.

Desde este momento las compañías tabacaleras comenzaron una lucha por conquistar el mercado mundial del tabaco y finalmente en los años 50 la mujer, como símbolo de emancipación, comenzaron a consumirlo. 

Los nazis fueron los primeros en alertar sobre la relación que existía entre el consumo de tabaco y la incidencia de cáncer de pulmón, pero estos estudios fueron ignorados, y de esta forma se daba la espalda a uno de los más importantes problemas sanitarios de la época moderna. 

La Alemania nazi comenzó un movimiento antitabaco muy importante, apoyado por el mismísimo Hitler de quien se sabía que tenía una aversión personal hacia el tabaco. El Führer había fumado durante su juventud pero después abandonó el hábito ya que lo consideraba "la ira de los pieles rojas contra el hombre blanco, en venganza por haberles dado licores fuertes". 
Hermann Göring (lugarteniente de Hitler y comandante supremo de la Luftwaffe)
Pero el rechazo del tabaco por parte de Hitler no fue la principal causa para iniciar una política antitabaco que prohibía fumar en los tranvías, tres o autobuses urbanos, así como su publicidad. Rassenpolitisches Amt (Oficina de Política Racial) del Partido Nazi afirmó que la leche materna de madres fumadoras contenía nicotina y que las mujeres que fumaban sufrían envejecimiento prematuro. Todos estos datos eran contrarias a las políticas reproductivas del Tercer Reich. El tabaco se veía como un "veneno genético", como un "vicio de los africanos degenerados" (Ref. Why did the Nazis have the world's most aggressive anti-cancer campaign?) que iba en contra de los conceptos de higiene racial y pureza del cuerpo. [Las afirmaciones nazis no tenían límite].

Hoy en día si algo tenemos claro es que, fumar mata.

@Ohihane

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