El cáncer vive entre las rocas

Entre las rocas vive ese pequeño cangrejo, ese que cuando menos lo esperabas apareció frente a ti, en se momento en el que no tenías el valor ni la fuerza para batirte en duelo con él.


Zaratán (saraṭān), cangrejo, así lo llamaron los árabes. Hoy llamamos así al cáncer de mama. Decía Hipócrates que "en las mamas se producen unas tumoraciones duras, de tamaño mayor o menor, que no supuran y que se van haciendo cada vez más duras; después crecen a partir de ellas unos cánceres (cangrejos), primero ocultos, los cuales por el hecho de que van a desarrollarse como cánceres (cangrejos), tienen una boca rabiosa y todo lo comen con rabia".
(Grecia, 460 a.C.-Larisa, 370 a.C.) Médico griego. Hipócrates descendía de una estirpe de magos y estaba emparentado con Esculapio, el dios griego de la medicina. 
Los primeros en llamarlo "cangrejo" fueron los griegos, karkínos, también significa 'úlcera maligna'. En latín se llamó a la enfermedad cancer (cangrejo) por su dureza, porque al igual que el animal el cáncer se agarra con fuerza al tejido y porque algunos tienen patas y pinzas. 
Melanoma al microscopio electrónico de barrido
Galeno (siglo II d.C) dijo que esta enfermedad se debía a una alteración de humor bilis negra, el humor melancólico y por ello, se debía curar extirpando y cauterizando. ¡Qué locura nos parecería si un médico nos lo dijera hoy así! Pero confiamos, confiamos en que ese pequeño cangrejo no se agarre a nuestra piel, no encuentre en nuestro cuerpo unas nuevas rocas donde vivir. 

Pero sabes que nada volverá a ser como ayer porque el cangrejo está dentro de ti. 

@Ohihane

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