Carta a un dios

Dios, Alá, Ngai, Visnú, Yahveh o como te llames. ¿Qué clase de castigo has preparado para mí? Creo que lo estoy empezando a descubrir. 

¡Oh! Dios omnipresente, todomisericordioso, omnipotente y omnisciente, ¿por qué se dice de ti que eres omnibenevolente? 

Si el consuelo se encontrara en la fe, si los rezos mitigaran el dolor, las iglesias estarían llenas, pero cada vez están más vacías, porque la sinrazón de cuanto nos rodea hace que nos preguntemos continuamente ¿este era el plan?. 

Hubo un momento de mi vida en la que pensé que si apretaba los puños, rezaba, imploraba a no sé qué dios que se apiadase de mí, en algún momento todo cambiaría. Rogaba a Dios que aflojara un poco la soga, pero no, la siguió apretando. 

La gente creyente me dice que me está poniendo a prueba, yo me descojono de sus pruebas y ahora solamente pienso ¡te reto! estaré preparada para lo que venga. Y si algún día nos vemos las caras, si es verdad toda esa historia del cielo, de un mundo mejor en no sé dónde, al menos esperaré un palmadita en la espalda con un "buen trabajo Oihane, prueba superada". 

Dios es luz, es Zeus, es el 'Alfa y el Omega, el principio y el fin' (Apocalipsis 22:13), el creador de todo esto, quien determina las normas, el que lo decide todo. Bien, Dios, dame un respiro, pon el foco en otro, o mejor, ¡apágalo! 

@Ohihane


Comentarios

Entradas populares de este blog

Enfermeras en el Gueto de Varsovia

El experimento Tuskegee

15